"La historia está cambiando..."
No olvidemos a quienes olvidan

Estudio de la U. de Chile, calculó impacto en salud física y emocional. Se estima que entre el 7% y el 10% de los mayores de 60 años tiene algún grado de Alzheimer.

A nivel mundial, en 2010 se calculaba que eran 35,6 millones de personas con esta enfermedad, cantidad que se espera se triplique en 2050. En Chile, en 2010 fueron 3.707 las personas fallecidas por esta causa y se estima que hay más de 200 mil enfermos.

Se trata de una enfermedad compleja, donde los cuidadores de los pacientes son pieza crucial en la calidad de vida de éstos. Por eso, un equipo de investigadores, liderado por académicos de la U. de Chile, realizó un estudio pionero en el país para medir el impacto físico y emocional que significa asistir a uno de estos pacientes.

El estudio, que será publicado el próximo mes en la versión online y papel del Journal of Alzheimer’s Disease, fue encabezado por Andrea Slachevsky y en él participaron 291 cuidadores informales que asistían a centros de salud de Santiago y Temuco.

Los datos revelaron que el 95% de ellos tiene algún grado de parentesco con el enfermo y un 75% eran mujeres, principalmente hijas, esposas o nueras de los pacientes. Y el 63% tenía una sobrecarga severa, es decir, “trastornos severos en la salud física y emocional del cuidador como consecuencia de cuidar a una persona. Y tener la sensación de sentir dificultades muy importantes para cumplir su rol de cuidador”, explica a La Tercera Slachevsky.

Además, un 47% también tenía trastornos de salud mental asociados a su labor (depresión y ansiedad). Según la especialista, la sobrecarga se asocia a estrés del cuidador, disfunción familiar (34,4%), severidad de los síntomas neurosiquiátricos del paciente e incapacidad funcional del enfermo.

De hecho, la investigación muestra que los síntomas de ansiedad, agitación y agresividad que sufren este tipo de enfermos es lo que más provoca sensación de sobrecarga en sus cuidadores.

SIN TRABAJO

Otro dato que preocupa es la disminución de ingresos en los hogares de pacientes y cuidadores. En el estudio se muestra que el 42% de los cuidadores dijo estar los siete días de la semana a cargo del paciente, tiempo que deben estar completamente dedicados a su cuidado. “De nuestros entrevistados, el 12,7% refiere que debió dejar de trabajar y el 47,3% tuvo que reducir su jornada laboral, disminuyendo los ingresos familiares y, por lo mismo, su posibilidad de contratar ayuda”, dice.

La mayoría de los cuidadores no tiene preparación para ese rol. El 79% dice haber recibido algún tipo de información, pero la gran mayoría (53%) asegura que esa ha sido insuficiente e incluso inútil. Sólo el 16% declara haber recibido información de personal no médico y el 34% haber asistido a alguna charla. “Esto ilustra que nuestro sistema no está respondiendo bien a las necesidades de los cuidadores de personas con demencia y por ende, no tenemos los medios para disminuir de manera efectiva la sobrecarga”, dice Slachevsky, quien agrega que el sistema de salud debe preocuparse también del cuidador a través de talleres psicoeducativos y apoyo sicológico.

Fuente: latercera.com