"La historia está cambiando..."
No olvidemos a quienes olvidan

Máscaras y Memoria:
muestra fotográfica que reobserva el Alzhéimer

Escondidos tras una máscara de papel, 23 artistas fueron retratados por José Luis Rissetti en una simbólica pérdida de la identidad. 

La película “Siempre Alice”, con Julianne Moore, muestra en una pequeña historia el deterioro que sufren las personas con alzhéimer. Pero no solo los enfermos: también sus entornos. “Me tocó ver esa desintegración. Mi papá fue diagnosticado de esa enfermedad y en dos años se convirtió en otra persona”, cuenta el fotógrafo José Luis Rissetti.

Su padre falleció en 2015. “Lo más tremendo es ese período en que un enfermo mantiene la conciencia: sabe que cuenta con momentos de lucidez, pero también sabe que la va a perder. Al final, no reconocen a su familia”, rememora Rissetti. Fue esa experiencia lo que lo llevó a reflexionar y elaborar una propuesta para la muestra fotográfica que hoy presenta sus obras en Valparaíso.

“Máscaras y memoria” se exhibe en la galería Casa Plan, con 23 imágenes en blanco y negro. Rissetti, quien además es fotógrafo de “El Mercurio”, convocó a 23 artistas visuales. Entre esos nombres figuran Roser Bru, Hugo Marín, Matías Movillo, Pilar Ovalle y Francisco Bustamante.

“Cada artista intervino un cambucho de papel para utilizarlo como una máscara. De esta manera se construye otro ser. La máscara simboliza la pérdida de conciencia de la propia identidad. También se borra el ego: no se sabe quién está detrás de la máscara. Yo te lo puedo decir”, dice el autor.

Los retratos fueron realizados en locaciones especialmente deterioradas o abandonadas, escogidas de este modo para contextualizar la situación de la enfermedad. Hay imágenes en la Maestranza de San Bernardo, en interiores de gélidos edificios céntricos o espacios lúgubres, galpones y sótanos.

“Roser Bru dibujó dos retratos, aparentemente una mujer y un hombre. Ella simboliza la desaparición de alguien que fue parte de su vida. Fue tomada en su casa; el lugar era perfecto”, recuerda Rissetti.

Hugo Marín intervino el cambucho con materiales que suele utilizar en sus obras. “Creo que él se autorretrató un poco, como el personaje de edad que va perdiendo la memoria”, dice el autor, mientras Juana Gómez observa las redes de conexión del cuerpo, en una obra que involucra a dos personas, al igual que como ocurre en la intervención realizada por Francisco Bustamante, donde aparece a rostro cubierto por surrealistas cambuchos de papel junto al artista ruso Pavel Loparev.

“Máscaras y memoria” estará en Valparaíso hasta el 28 de julio. Luego viaja a Talca.